
El niño ha ido creciendo. Sus órganos se han desarrollado con normalidad y es un ejemplar de macho muy avispado. Suele rondar la cueva con las demás crías. Descubren solos el mundo que les rodea. Prueban el sabor de las piedras, y de la tierra y de las hojas que caen de los árboles. Comen las vísceras de los animales y beben la leche materna. Se harán fuertes y muy pronto serán ellos quienes deban salir a cazar.
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