sábado 17 de abril de 2010

Detrás de tu pecho se puede oír el mar. Bombea la sangre y todos los peces secretos del mundo caminan de puntillas. Lanzan guijarros desde la orilla y se forman círculos temblorosos como vello erizado en la superficie. Los colores se mezclan y se crean paisajes que apenas duran lo que tarda en desvanecerse el aliento sobre un cristal, el tiempo preciso para hacer que perdure como un acontecimiento único. Montañas de arena invisible.
Dentro de tu pecho hay un pinar, donde algunas especies animales extinguidas duermen la siesta, salen de caza, cambian la hora a los relojes y hacen jaque al rey destronado de todos los cuentos.
Aquí me quedaré unas primaveras y veré partir a las aves migratorias hacia las nubes del este.

1 comentarios:

angel dijo...

Me ha encantado. Eres maravillosa. Deberías sacar todo lo que llevas dentro y publicar algo. Me encanta. Deberías dar a conocer tu blog.